la luna como madre interior

Una de las temáticas que más he acompañado en terapia a lo largo de 15 años es la relación con mamá.

Es alucinante comprobar como nuestra madre nos ha influido en numerosos aspectos de nuestra vida. Para bien y para no tan bien.

De nada sirve culpar a nuestras mamás de sus buenas o malas acciones. Porque con el tiempo y el proceso personal nos damos cuenta que ellas hicieron lo que sabían o pudieron.

¿Y qué tiene que ver la luna con ésto?

Pues bastante. La luna es un arquetipo ( un símbolo que agrupa mucha informacion y significados ancestrales) que relacionamos de forma inconsciente con las emociones, lo maternal, la protección y la seguridad, entre otros conceptos.

¿Quién no se ha quedado embobado mirando la luna en una noche de angustia?

La luna tiene algo mágico. Misterioso.

Este satélite está íntimamente relacionado con la estabilidad del eje de la Tierra. Además, de noche, nos alumbra. Tanto a los humanos como a la infinidad de especies que habitan en el planeta.

Por no hablar de la relación con las mareas y los ciclos biologicos de plantas, insectos, tortugas, etc…

En ocasiones, durante el proceso psicoterapéutico simplemente necesitamos sostén emocional y refugio. Se nos abren heridas muy profundas que escuecen, duelen e incomodan.

Para poder crecer emocionalmente, nos conviene llorar y nos viene muy bien desarrollar mecanismos de autorregulación emocional. Y aquí es donde interviene la luna.

En días de desesperanza o de vacío podemos salir al balcón y contemplarla.

Mostrarle nuestro llanto. Nuestra desesperación. Ella será testigo silenciosa.

Nos iluminará. Pondrá luz en nuestra oscuridad.

Tambien podemos escribirle mientras la contemplamos. ¿Qué le pediríamos a la la luna si fuera nuestra madre? ¿qué necesitaríamos de ella? ¿qué le reprocharíamos?

Nuestro astro nocturno está aquí para nosotras. Aunque pocas veces miramos al cielo. Andamos obnuviladas con nuestros problemas y pensamientos.

Ella no puede abrazarnos físicamente, pero nos acompaña en noches solitarias cuando nuestra niña interior solloza.

Además, tenemos la posibilidad de meditar bajo su luz. Podemos percibir su presencia incluso con los ojos cerrados. Recibir su magnetismo y resplandor.

Incluso podemos imaginar que la luna nos mece. Sobretodo si está en su fase creciente. Se asemeja más a una cuna.

Pero lo más interesante es que la luna no tiene luz propia. Ella «simplemente» refleja la luz del Sol.

Podemos usar este fenómeno como una metáfora interior. Es decir, durante la meditación, tenemos la posibilidad de evocar como nuestra propia luz personal es reflejada por la luna.

Como si le pidiéramos que nos ayude a conectar y potenciar nuestro brillo interior o energía vital.

La luna puede ser una especie de guía. Un faro emocional.

En nuestros duelos y procesos emocionales, ayuda bastante ponernos creativas. La creatividad es una cualidad inherente a la vida y, por extensión, a todos los seres humanos.

Lamentablemente, desde muy pequeñitos, perdemos la frescura creativa; la espontaneidad. Nos ponemos rígidos, repetitivos y un tanto aburridos.

Cualquier día, entre sollozos, busca un folio y lápices de colores.

Seguramente no sentirás motivación. No importa. Puedes hacer lo que te voy a proponer en un estado de desmotivación.

Dibuja la luna y mientras la pintas, trata de pasar al papel toda tu tristeza, desamparo y motivación.

Llena la luna con todas tus emociones a través del color. Y no te preocupes, ella las acogerá, te acogerá. Estés como estés. Porque la luna, si algo tiene, es que es incondicional.

Si te resuena esta forma de trabajar en tus emociones y tu proceso personal, quizás te guste este programa que he diseñado con alegria y dedicación.

Rendirse a la luna, dejar que te envuelva
Bailar con ella, fluir en sus ciclos
Mengua, crece, vuelve a menguar,
A veces se eclipsa,
Siempre regresa.

Luna cíclica, volátil y curandera.
De luz radiante y belleza eterna.

Quédate un instante más,
Para acurrucarnos en tu lecho,
Para poderte contemplar

Imágenes de Unplash

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio